Trabajamos en horario hábil o fuera de horario, según cómo funcione su oficina en Vitacura y qué permita la administración del edificio.
Diez frentes que definen la pauta. Lo que va todos los días, lo semanal y lo que se hace una vez al mes se separa desde el principio.

Se trabaja por filas completas para no saltarse puestos, y los cables y regletas se aspiran aparte.
La pizarra se limpia con el producto que corresponde, porque el detergente habitual la deja opaca y luego no borra.

Artefactos, espejos, piso, puerta y manillas, con desinfección de las superficies de contacto y reposición de papel, jabón y toalla si está acordado.
En Vitacura el comedor se limpia después del horario de almuerzo, no antes, para que sirva de algo.

Según el material (flotante, vinílico, porcelanato, alfombra) cambia el producto y la cantidad de agua.
Mamparas, divisiones, puertas de vidrio y ventanales por dentro, que son la superficie que más delata una oficina sucia.
En Vitacura la recepción se hace al inicio del turno para que la oficina abra presentable.
Vaciado de papeleros, cambio de bolsa, traslado al punto de acopio del edificio y separación de papel, plástico y orgánico si la empresa recicla.
El archivo se hace con frecuencia baja, mensual o trimestral, porque no lo precisa más seguido.
En Vitacura el trabajo fuera de horario exige coordinar llaves, alarma y acceso con la administración del edificio.
En Vitacura el levantamiento se coordina en el horario que menos interrumpa su operación.
Cuatro puntos, y cada uno se nota en la operación diaria.
Se entrega por escrito qué se hace a diario, qué semanal y qué queda fuera, y se ajusta cuando cambia la operación.
Trabaja el mismo equipo todos los días, así nadie tiene que volver a explicar dónde está cada cosa.
Si algo se sale de lo acordado, se avisa antes de hacerlo, nunca en la factura del mes siguiente.
En Vitacura y las comunas vecinas de la Región Metropolitana coordinamos según la dirección exacta.
Desde una consulta de dos puestos hasta un piso total de oficinas en Vitacura.
No hacemos aseo domiciliario ni reemplazo de personal interno: trabajamos con equipo propio, pauta escrita y frecuencia acordada. Las faenas puntuales, como la limpieza después de una obra o el pulido de pisos, se cotizan aparte porque son otro trabajo.
Tres decisiones definen el servicio y el valor. Conviene tomarlas antes de pedir un presupuesto, porque cambian el número más que cualquier otra cosa.
En Vitacura la mayoría de las oficinas parte con tres veces por semana y ajusta después del primer mes.
La alfombra es el óptima ejemplo: se aspira todos los días y aun así precisa lavado dos veces al año.
Con atención de público, el aseo pesado va antes de abrir o después de cerrar.
En la visita se propone una de las tres opciones con su porqué. La decisión es suya y queda escrita en la pauta, con lo que incluye y lo que no.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Mándenos un mensaje indicando el tipo de recinto y los metros aproximados en Vitacura.
Vamos a verla, medimos, revisamos baños y pisos y armamos la pauta con la frecuencia que corresponde.
El primer día se recorre la oficina con el equipo para marcar lo que no se toca.
Cada visita queda registrada, con lo hecho y lo que quedó pendiente por un tema puntual.
Reconocer el origen evita cambiar de proveedor para llegar al mismo punto.
El aromatizante solo lo tapa unas horas; hay que corregir el origen.
En Vitacura se ve primero en el pasillo entre la entrada y los puestos, que es por donde pasa todo el mundo.
La marca negra alrededor de la salida de aire es polvo que el equipo mueve y deposita. Indica filtro saturado o ducto sin limpiar.
Las huellas en las mamparas y puertas son inevitables, pero si están todo el día es que el vidrio quedó fuera de la rutina diaria.
Los dispensadores que fallan gastan el doble y hacen parecer que falta insumo.
En Vitacura se ve en los pasillos de porcelanato y en el flotante cerca de la entrada.
En Vitacura el comedor se limpia después del almuerzo, no antes, y esa sola decisión cambia el resultado.
Un equipo fijo con reemplazo avisado resuelve más que cualquier producto nuevo.
Buena parte de lo que se ve sucio en una oficina de Vitacura se evita con tres o cuatro hábitos simples.
Ponga felpudo en la entrada y aspírelo seguido. La mayor parte de la tierra de la oficina entra pegada en los zapatos.
Ventile la oficina al inicio del día, sobre todo si el aire acondicionado recircula.
Cambie la bolsa del papelero de cocina todos los días aunque no esté llena.
Mantenga la señalética de piso húmedo mientras el piso seca: la caída es el accidente más habitual.
Si contrata reposición de insumos, pida el consumo mensual estimado antes de firmar.
Acuerde quién abre y quién cierra cuando el turno es fuera de horario, y déjelo por escrito.
Trabajamos en Vitacura, una comuna residencial de alto estándar del sector oriente. Coordinamos la visita según su sector dentro de Vitacura —incluyendo Santa María de Manquehue, Jardín del Este, Bicentenario y Lo Curro— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Atendemos oficinas, coworking, locales comerciales, consultas, clínicas, colegios y edificios corporativos, con el turno que exija cada operación y coordinando el acceso con la administración cuando el trabajo es fuera de horario. Cubrimos Vitacura completo, incluidos Santa María de Manquehue y Jardín del Este, con la misma pauta y el mismo equipo.
Todo lo que hacemos en Vitacura, cada uno con su propia página y su valor. Si necesita más de uno, se cotizan juntos en la misma visita.
El valor sale de la visita. Sin ver el recinto, cualquier cifra es un número al aire.
Se propone la frecuencia que sostiene la oficina, no la que más factura.
En Vitacura muchas oficinas prefieren el turno de cierre. Se acuerda quién abre, quién cierra y cómo queda el registro.
Se define antes y queda por escrito. Lo habitual es que el servicio aporte productos y máquinas de aseo, y que la empresa decida si quiere incluir además la reposición de papel, jabón y toalla, que se cotiza con un consumo mensual estimado.
En Vitacura el equipo recorre la oficina el primer día con alguien de la empresa para marcar lo que no se toca.
La pauta es un documento con cada tarea y su frecuencia: qué se hace todos los días, qué una vez por semana y qué queda fuera. Se entrega antes de empezar, se evalúa cuando cambia la operación y sirve para auditar el trabajo sin discusiones.
Sí, pero como faena aparte: es otro trabajo y otro valor.
Sí, la pauta se achica y el valor también.
Sí, con condiciones claras y sin letra chica.
En Vitacura trabajamos con empresas, edificios y administraciones que necesitan documentación formal.
Las zonas restringidas se definen antes. La sala de servidores se aspira, nunca se trapea ni se usa líquido cerca de los racks, y el archivo se limpia con frecuencia baja. Nada se mueve de lugar sin que alguien de la empresa lo indique.
Queda un canal directo por WhatsApp con quien coordina el equipo, no una central de llamadas. Los cambios de pauta se dejan por escrito para que el equipo los reciba igual que el resto de las tareas.
Cuéntenos los metros, la cantidad de puestos y el horario disponible por WhatsApp, y coordinamos la visita.
Escribir por WhatsAppAtendemos Vitacura y su entorno inmediato. Indíquenos la dirección, los metros y la cantidad de puestos por WhatsApp y coordinamos la visita para armar la pauta.