Escríbanos por WhatsApp indicando los metros, la cantidad de puestos y el horario en que se puede trabajar, y le armamos la pauta con su valor.
El servicio se arma por zonas, no por horas sueltas. Así no queda nadie esperando a que pase alguien con un paño.

El polvo de la pantalla y de la carcasa se retira con paño seco; los líquidos van al paño, nunca al equipo.
La pizarra se limpia con el producto que corresponde, porque el detergente habitual la deja opaca y luego no borra.

Se revisan los dispensadores y se avisa cuando uno está fallando, antes de que quede sin insumo.
En Maipú el comedor se limpia después del horario de almuerzo, no antes, para que sirva de algo.

En Maipú los primeros metros desde la puerta reciben la mayor parte del polvo del día: ahí se pasa más de una vez.
El vidrio exterior en altura es otro trabajo y se cotiza aparte, con su método de acceso.
El felpudo se aspira y se levanta: debajo se acumula la tierra que él mismo retuvo.
El papelero de la cocina se cambia todos los días aunque no esté lleno, por el olor.
El archivo se hace con frecuencia baja, mensual o trimestral, porque no lo necesita más seguido.
Cuesta algo más que el horario hábil, y se dice antes, no después.
Con esto se arma una propuesta concreta, no un rango.
Lo que diferencia a un servicio de aseo no es el producto que usa, es el orden con que trabaja.
En Maipú recibe una pauta concreta, con la frecuencia de cada tarea, no una lista genérica de servicios.
Trabaja el mismo equipo todos los días, así nadie tiene que volver a explicar dónde está cada cosa.
El valor mensual se cierra después de la visita y no cambia mientras no cambie la pauta.
Servimos Maipú y comunas cercanas de la Región Metropolitana, coordinando el horario con su edificio.
Desde una consulta de dos puestos hasta un piso completo de oficinas en Maipú.
No hacemos aseo domiciliario ni reemplazo de personal interno: trabajamos con equipo propio, pauta escrita y frecuencia acordada. Las faenas puntuales, como la limpieza después de una obra o el pulido de pisos, se cotizan aparte porque son otro trabajo.
Tres decisiones definen el servicio y el valor. Conviene tomarlas antes de pedir un presupuesto, porque cambian el número más que cualquier otra cosa.
En Maipú la mayoría de las oficinas parte con tres veces por semana y ajusta después del primer mes.
La alfombra es el superior ejemplo: se aspira todos los días y aun así precisa lavado dos veces al año.
El turno nocturno cuesta algo más y se dice antes de firmar, no después.
En la visita se propone una de las tres opciones con su porqué. La decisión es suya y queda escrita en la pauta, con lo que incluye y lo que no.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Cuéntenos por WhatsApp cuántos metros y puestos tiene su oficina en Maipú, y en qué horario se puede trabajar.
La visita, sin cargo, sirve para ver el piso, los baños y el tránsito real, que es lo que define el tiempo.
El primer día se recorre la oficina con el equipo para marcar lo que no se toca.
Queda un canal directo por WhatsApp para pedir cambios sin pasar por una central.
Casi todas tienen una causa concreta y una corrección igual de concreta. Ninguna se arregla con más producto.
El olor no viene de la falta de limpieza sino de un sifón que se seca o de una rejilla de piso sin sello. Se limpia todos los días y vuelve igual.
El camino oscuro no es polvo suelto, es tierra incrustada en la fibra por el tránsito. La aspiradora ya no la saca y requiere lavado.
En Maipú se nota apenas parte el aire después de un fin de semana.
Las huellas en las mamparas y puertas son inevitables, pero si están todo el día es que el vidrio quedó fuera de la rutina diaria.
En Maipú se resuelve definiendo por escrito quién compra y quién repone, y con un stock mínimo en la oficina.
En Maipú se ve en los pasillos de porcelanato y en el flotante cerca de la entrada.
En Maipú el comedor se limpia después del almuerzo, no antes, y esa sola decisión cambia el resultado.
Cuando cambia la persona cada semana nadie sabe qué se hizo ni qué no se toca, y la oficina lo nota aunque la pauta sea buena.
Ninguna cuesta dinero; todas se notan en la semana.
Deje un stock mínimo de papel, jabón y toalla en la oficina, y defina quién avisa cuando baja.
Mantenga la señalética de piso húmedo mientras el piso seca: la caída es el accidente más común.
Pida que la pizarra se limpie con su producto, no con desinfectante, o deja de borrar.
Revise las rejillas del aire acondicionado cada tres meses y avise al técnico si están negras.
Defina por escrito qué superficies no se tocan: pantallas de sala, equipos de laboratorio, documentos.
Revise la pauta cada seis meses: una oficina que suma gente precisa otra frecuencia.
Trabajamos en Maipú, una de las comunas más pobladas y extensas del sector poniente. Coordinamos la visita según su sector dentro de Maipú —incluyendo Ciudad Satélite, El Abrazo, Los Bosquinos y Templo Votivo— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Atendemos oficinas, coworking, locales comerciales, consultas, clínicas, colegios y edificios corporativos, con el turno que exija cada operación y coordinando el acceso con la administración cuando el trabajo es fuera de horario. Desde Ciudad Satélite hasta El Abrazo, dentro de Maipú, mantenemos equipos fijos por sector.
Todo lo que hacemos en Maipú, cada uno con su propia página y su valor. Si necesita más de uno, se cotizan juntos en la misma visita.
Depende de la frecuencia, el horario y la cantidad de baños. Se visita la oficina, se arma la pauta y recién ahí se entrega un valor mensual cerrado.
Se propone la frecuencia que sostiene la oficina, no la que más factura.
Sí, siempre que el edificio lo permita; algunas administraciones no autorizan trabajos nocturnos.
En Maipú recomendamos dejarlo cerrado desde el primer día: es el punto que más discusiones genera cuando nadie lo escribió.
En Maipú el equipo recorre la oficina el primer día con alguien de la empresa para marcar lo que no se toca.
En Maipú la dejamos a la vista de quien coordina, para que cualquiera pueda revisarla.
En Maipú se suele hacer en un fin de semana para no interrumpir la operación.
Sí. Se atienden desde consultas y estudios de dos o tres puestos hasta pisos completos. En recintos chicos la visita suele ser semanal o dos veces por semana, y el valor se ajusta a eso.
Se firma un contrato de servicio que fija pauta, frecuencia, horario, insumos y valor. No trabajamos con permanencia forzada: si el servicio no cumple lo escrito, usted puede terminarlo con el aviso que fije el contrato.
Sí, factura mensual con detalle.
Las zonas restringidas se definen antes. La sala de servidores se aspira, nunca se trapea ni se usa líquido cerca de los racks, y el archivo se limpia con frecuencia baja. Nada se mueve de lugar sin que alguien de la empresa lo indique.
Por WhatsApp, con la pauta a la vista.
Describa su oficina por WhatsApp y agendamos el levantamiento en Maipú. El valor se entrega después de verla.
Escribir por WhatsAppAtendemos Maipú y su entorno inmediato. Indíquenos la dirección, los metros y la cantidad de puestos por WhatsApp y coordinamos la visita para armar la pauta.